
Marí se unió a los Immortal durante los inicios del periodo moderno y en seguida ejerció como autor con la escritura de guiones y la dirección de los mismos.
Fue tan apacible y de buen humor que llegó a rodar dos de las producciones más joviales para todos. Memorablemente lograba conducir un numeroso equipo hacia una colaboración inmejorable, contribuyendo con ello a la maduración del grupo entero.
Fue también actor en otros cortometrajes, en los cuales hizo un excelente trabajo.