
Espe alcanzó muy pronto la posición de diva o prima donna mientras entraba en la tripulación de Immortal durante el período moderno.
Resultó una compañera de gran confianza, competente para cualquier tipo de proyecto. Co-protagonizó dos de las mejores producciones de todos los tiempos de la asociación y también dio un duro trabajo para un film trágico que nunca se llevó a cabo ni se llegó a estrenar.
Contribuyó a romper la inercia del espectáculo masculino; aunque abandonaría la tripulación a la llegada de los tiempos de crisis, debido a que, en vez de apreciarse una mejora respecto al desequilibrio de géneros en Immortal, había una tendencia a explotarla como actriz.